El Sil dibuja su danza ancestral entre montañas sagradas. Donde el río se curva, la energía se concentra. Los celtas sabían que ciertos lugares guardan secretos milenarios.<br />
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Un meandro fluvial cerrado abraza una mole de monte cubierta de bosque denso; el cielo cargado se cierra sobre los riscos. En primer plano, la roca y el matorral asoman al borde del precipicio. La curva del agua precede a quien la mira por miles de años.