Interior de la Galleria Umberto I: bóveda inmensa de vidrio y hierro forjado dividida en cuadrículas regulares, dos plantas de fachadas eclécticas con balconadas y, en el fondo, una cúpula central que termina la perspectiva. Mucha gente diminuta abajo. El siglo XIX inventando catedrales sin santo, solo para que el comercio tuviera nave.