Castillo de piedra clara visto desde abajo: una torre redonda enorme a la izquierda y, detrás, varias torres cuadradas almenadas con saeteras estrechas como ojos pequeños. Un puente de piedra de tres arcos cruza un foso seco hasta la entrada. Cielo azul rotundo. Las fortalezas intactas son siempre una imagen de fracaso útil: las que no llegaron a tener que defenderse.