Un pasaje cubierto, de noche, alinea sus faroles colgantes bajo un techo de case
Permalink
Un pasaje cubierto, de noche, alinea sus faroles colgantes bajo un techo de casetones que se estrecha en perspectiva. A los lados, pilastras de piedra almohadillada, pesadas y repetidas, sostienen la bóveda; al fondo, un arco se abre a una calle apenas iluminada donde se adivinan coches. La luz ordena el tránsito hacia lo que no se ve.