Una aguja altísima coronada por una esfera con anillo, iluminada en mitad de la noche; al pie, una plaza vacía mojada por la lluvia que devuelve toda la luz hacia abajo. Un edificio largo y bajo con un rótulo rojo de C&A a la derecha. El símbolo lleva décadas ahí, sobreviviendo a regímenes y modas como si en el fondo no fuera de nadie.